lunes, 25 de junio de 2018

Conversar

Llevo más de tres horas conectada a internet sin tener nada que hacer en el computador, pero con mi pieza llena de desorden. No tengo con quien hablar mucho, soy una persona buena para conversar, pero sólo cuando me siento en confianza, hoy el trabajo estuvo bueno, pero no hablé tanto. Yo creo que por eso no me dediqué a la escritura, porque para mi escribir es como una suerte de desahogo. Vi en mi facebook cierto meme que me llamó la atención, entonces me puse a escribir respondiendo las preguntas, pero luego me di cuenta que yo debía responder si alguien me indicaba que respondiera alguna de las preguntas que aparecían allí. Una cosa de gente ociosa y sin tiempo como yo, que no tengo hijos y que solo trabajo, no pienso, no estudio, no hago nada a parte de trabajar e intentar hacer mi vida un poco más satisfactoria de acuerdo a lo que me han enseñado, pero mi naturaleza me indica que debo hacer otra cosa, entonces tengo una lucha constante en mi ser sobre los sueños y las metas y el amor y esas cosas que están tan normadas en la actualidad y que yo ni siquiera logro comprender, porque no tengo ganas ni de hacer dinero, ni de tener más ropa, ni de nada, a veces solo quisiera morir, pero como sé que no me voy a matar nunca, trato de hacer las cosas lo mejor que puedo, ya cansada un poco hasta de los discursos políticos. Menos mal que dejé de estudiar literatura y ya no me tengo que posicionar obligatoriamente frente a un hecho ficticio.
No he podido terminar esa fastidiosa carrera que se me ocurrió estudiar cuando niña, porque... simplemente me he dado cuenta que me carga posicionarme politicamente, porque generalmente cuando uno sostiene una postura politica debe mostrar cierta congruencia con sus ideas, lo que en el mundo de hoy, me parece una total falacia. Yo intento, pero no puedo, por ejemplo. Intenté ser vegana, pero, el bajo consumo de calcio hizo que mis huesos se pusieran débiles, teniendo que tomar leche para introducir calcio a mi cuerpo y poder mantener mi bienestar. Mi alimentación entonces no está libre de crueldad animal. Me encantan todos los discursos disidentes, no sé por qué, me gustan todas las cosas que hablan de una libertad que no atente contra otros seres. Esa libertad tan bella libre de culpas que no nos deja la religión, por ejemplo, o las doctrinas políticas.
Esta forma mía de no abanderarme por nada me hace sentir mediocre... pero también pienso, que no puedo hablar así de mi misma, que debo cambiar el lenguaje con el que me refiero a mi propio ser... Entonces hay demasiados conflictos por resolver si comienzo a interesarme por la ruta de las ideas. Porque la ciencia no me agrada, porque soy tan egocéntrica que podría estar hablando de mí todo el día, escribiendo de mí y contando cada cosa que me pasa, cada cosa que siento, cada cosa que veo y las sensaciones que me producen. Yo estaría buena para un experimento de laboratorio.
Me trato mal generalmente, me digo: tonta, irresponsable, idiota, mala hija, mala humana, mala mujer, mala feminista, mala anarquista, mala cristiana, mala para el yoga, mala para cuidar mi salud, mala para tomar agua, mala, mala, mala. Mala amante, mala madre... Mala.
Entonces, llega el feminismo diciendome que todo lo que yo pienso de manera negativa sobre mi, tiene que ver con un machismo feroz que tiene suyugada la inteligencia y el actuar de la mujer latinoamericana, cuya función se autoreduce a trabajar para el hogar, marido y/o estado. Luego el concepto de trabajar para la realización propia, yo estoy cerca de los 30 años y a mi edad con suerte he ganado asi tantito de dinero... estoy acostumbrada a vivir en la pobreza, no quiero, no quiero que me exploten, no quiero ser explotada. creo que trabajo lo suficiente, lavando, ordenando y entregando mi tiempo a una empresa, cuidando a un gato... haciendome comida. Mantenerme con vida para lo único que hoy sirvo de utilidad es para ayudar al estado de las cosas a mantener su omeostasis, pero que sucede si... yo quisiera... yo quisiera ver la luz. Mi discurso es completamente depresivo. Entonces la muerte se presenta como una salida... pero no... aun no soy capaz de acabar con mi vida. No se si lo sea en algun momento. Creo por mis condiciones hoy en día, que vivo en la miseria, vivo en la miseria no porque sea pobre, sino porque vivo en soledad, no hay nadie a quien aferrarme en las noches, sólo soy de utilidad para una empresa. ni para mi padre, ni para mi madre, sólo soy una carga emocional, porque no les he dado ninguna alegría desde hace ya más de 10 años. Y hoy no tengo a nadie con quien hablar, no quiero psicólogos, no quiero psiquiatras. Sólo quisiera desaparecer, ahora. Y que esto se acabe para siempre. oH! Pero tengo todos esos sueños de grandeza en mi cabeza. todos esos delirios que me llenaron de ilusiones, pero... pero.. pero.... qué pasó. Cada vez me es más dificil poner los pies sobre la tierra, quisiera que llegue un punto en que pudiera hacerlo, he vagado tanto, he buscado tanto, mi tranquilidad y cuando al fin, he llegado al extremo de la soledad, cuando he llegado a un lugar donde nadie me conoce, entonces...en plena soledad de mi existencia, me doy cuenta de lo poco que valgo y de lo inútil de mis sueños. Y más que mi vida sea una búsqueda de valores perdidos en un mundo degradado, mi vida es, la búsqueda de un ideal económico en un mundo donde es imposible encontrarlo. Uno porque soy latinoamericana, de baja estatura, tengo mi piel lacerada por el acné, no tengo dinero para dedicarme por completo al estudio. Tuve que irme de mi casa muy pequeña por abusos hacia mi persona, luego las personas a las que me he acercado, también me han abusado y ahora si quiero escapar de todos esos abusos me encuentro con los abusos laborales y con esa gran pared que me impide pasar más allá, porque no tengo trabajo adecuado, tengo demasiado tiempo libre, pero no tengo dinero. Y si tuviera dinero, tendría muy poco tiempo libre para hacer lo que me gusta, porque claro está lo que me gusta no es remunerado. Entonces me desanimo, porque no hay ingresos.  Sigo odiando personas, por sus ofensas, pero tal vez, no son ellos los que me han ofendido, sino que la misma vida se ha ensañado con todos los que estamos en esta misma condicion casi de esclavos, sin movilidad... sin un peso en los bolsillos... así, amando el arte y sobreviviendo en libertad. Una libertad cubierta de depresión y desesperanza. Pero al fin y al cabo, una libertad.

jueves, 22 de marzo de 2018

De nuevo perdí la ruta

Siempre que pierdo la ruta, llego a la escritura.

Tengo tantos planes, pero finalmente siempre termino haciendo algo esencial: amanando cosas etéreas. La materialidad es algo ageno a mi, que no logro comprender ni manejar del todo. Quizás, si abandono lo etéreo llegaré a lo material, me es tan placentero sólo meditar, vivir con lo justo, pensar y disfrutar el segundo en el que vivo, saber y sentirme bien, en este preciso instante. Nada más, escuchar musica buena, escuchar bellas voces cantando, acordes de guitarras, sonidos del mundo.
No soy ni especial ni quiero serlo, solo quiero vivir, tranquila, amando, amándome...

Ya encontraré de nuevo otra ruta.

jueves, 1 de febrero de 2018

El Vacío

Detección doctrinal.
Detección de un argumento encubierto

Detección o prejuicio, un poco chocante, un poco doliente. Incapacidad de elaborar un discurso consistente para interponerme en aquellas voces, repelo? no, sólo quiero decir que yo soy lo que soy, que me sigo moldeando, pero que un discurso simple y sencillo no logrará cubrir las dudas internas y profundas de mi ser, sin embargo mi voz sale tenue y atrapada en el miedo abarrotando en el pecho, en el dolor de estomago, en las vísceras  también dolientes, sintientes.
Sólo soy, no necesito convertirme en, sólo soy siento escucho... Siento y escucho lo que siento. No quiero convertirme en un modelo, no quiero convertirme en un tipo. Solo busco ser, ser no más, ni si quiera busco aceptación. No necesito de su aceptación.

Luego de eso viene el vacío, el vacío del dolor de sacarse de adentro los dolores y de sacarse de adentro lo que hemos tejido de nosotras en horas de contemplación y de lectura. Luego de vaciar mis convicciones viene el vacío. Ya no sé que decir porque mis palabras no se condicen con mis actos y noto el entrampamiento del lenguaje. Sólo quiero amar y ser amada. Sólo quiero sentir y que me sientan, pero qué pasa cuando quiero sentir pero no quiero que me sientan? Mentira no quiero ni amar ni ser amada. 

Que es esto que se manifiesta en mi piel, qué es esta resistencia cutánea al dolor. Oh mi piel! mi cuerpo, reflexión de mis entrañas y mis sentires. Cuál parte etérea llena de heridas que secretan dolores detectables a la mirada agena. Están allí, mostrándose, resistiéndose a ser vencidos, resistiéndose firmemente como parásitos incrustados en la epidermis de mis sentires. Cómo dejar de sentirles? Los dejo, no puedo detenerlos, llego a creer que son parte de mi y de mi homoestasis, pero ese sector se enferma, se enferma día a día y no lo logro controlar ni con la ciencia, ni con la sabiduría popular. Dónde encuentro el desparasitante?

Dónde me encuentro? cómo me encuentro?... Estructuras. Heteronorma: doctrina. Poligamía: Doctrina. Endogamia: Doctrina. Estructuras. No puedo escapar. He apartado lo doctrinal de mi vida, pero continúa, aparece. Dios, diosa, dioses. Altares. La vida propia, el propio pensamiento, la autonomía del pensamiento incomodando hasta las máximas certezas liberales. No me veo ni aquí, ni allá. No soy gay, no soy lesbiana,no  heterosexual, no mujer masculina, ni femenina. He amado he sentido he querido he deseado he besado he gozado, me han querido me han amado me han gozado, me han deseado. Ya está. No hay más, sea hombre mujer humana humano humane... No es que me incomode, es que choca (no estoy diciendo que ese sentimiento sea bueno) un pensamiento nuevo y no lo puedo evitar, porque veo en ellas las lecturas, las detecto, detecto las palabras claves y eso me abruma y al detectarlas empiezo a armar el rompecabezas, es como si las palabras fuesen las piezas de un rompecabezas que arman una imagen que se repite en distintas mentes, símbolos de un sentir específico. Corro de la rigidez, pero siento demasiada seguridad en ella. Soy tierra, soy tierra y amo etereamente.  Cómo condensar ambos para que el amor pueda extirpar la enfermedad  de la rigidez. La sequedad de la tierra que no fluye, la sequedad de la tierra sin humedad.

martes, 30 de enero de 2018

re-re-reinvención

Muchisimas veces, demasiadas me he topado con personas que me dicen que se sienten como mariposas, recién salidas de su estado larvario. Yo he escrito muchas veces lo mismo. ¿Por qué estamos tan ensimismados en cambiar en transformarnos, en renacer? Será que ya no hay forma constante que nos satisfaga, ¿Porque tanto deseo cambio? Qué cansancio tener que explicarse siempre, que cansancio tener que contar qué es lo que estoy haciendo. Pero bueno, gracias a eso vamos encontrando la gente afín, supongo. La expresión finalmente es lo único que nos salva. Para qué hacer cosas si no contamos lo que hacemos, qué sequedad interior devendría no comunicar. Tratando de encontrarle un símil orgánico, los pájaros cantan, los perros ladran, los gatos maullan y se identifican entre sí. Y si esto es tan natural, me causa un poco de molestia entonces las personas que no se atreven a mostrar su escritura y tildan de egocéntricos a los que sí lo hacen, junto con su arte y sus virtudes que los hacen sujetos hermosos y únicos.

La escritura es que es algo que nace de adentro, si no se escribe no se vive, es casi como el canto, si el cantor no canta, no puede vivir, se apaga. Lo mismo el escritor, en mi caso, la escritura me es tan imprescindible como la lectura. Nadie en el mundo me dirá que pare de escribir, porque no puedo, simplemente no puedo, es algo que no puedo parar de hacer, y es lo que más hago con gusto. Por eso, siempre digo esto, por eso la academia siempre me ha abrumado, puesto que ella utilizó mis capacidades para poder generar un conocimiento que a mi parecer nunca fue lo que realmente yo quería expresar. No sé si soy revolucionaria, la universidad me parecía una escuela de la revolución, yo en cambio no poseía ninguna formación teórica marxista de izquierda o anarquista, allí reinaban los oradores ilustrados en el marxismo y el anarquismo teórico. Lo que iba en desmedro de los que entramos porque nos gustaba leer lo que se nos cruzara, hasta la saga completa de Harry Potter.  Muchos de mis compañeros en todos estos años nos hemos topado con lo mismo. Y sí, está bien, quizás esta escuela es mejor que la otra escuela que hay en Chile para estudiar Literatura, la facultad Católica. Pero de pronto ya era demasiado marxismo. La escuela de literatura de la Universidad de Chile se ha vuelto sectaria, la poca amplitud perspectivas de estudio me parecía ya un juego repetido. Por otro lado, además, la teoría aplicada correspondía a autores tan antiguos, tan "rancios" y los nuevos que surgen siguen jugando a decir que son independientes del pensamiento europeo, pero simplemente no lo eran, desde que se comparaban y tenían la urgencia de decir que ya eran autónomos.
Yo quiero escribir sobre lo que veo. Estoy cansada de escribir sobre lo que otros escriben, sirve para recomendar y para dialogar, pero, tanta teoria? mejor sentir lo que leemos y reconocernos o distanciarnos. Pero bajo nuestro ojo.
Cuando veo esto creo que es difícil pensarnos a través de los ojos de Benjamín, Adorno y otros sujetos, está bien una pincelada, pero ya paren la cosa. Luego están los teóricos que se sienten como los encargados de hablar sobre los indígenas y entran en una  disputa constante sobre cómo hablar de los indígenas si ellos mismos no son indígenas. Yo le diría, estimado, mírese y observe y respondase  ¿Cómo nació? ¿Dónde nació? ¿Cómo se crió? ¿Quién lo formó? ¿Cuáles fueron sus simbologías? ¿sus cuentos? ¿Realmente usted se siente con la facultad de proponer lineas de pensamiento para abordar el conocimiento de un mapuche por ejemplo? Y esto lo digo, porque hace poco fui a un seminario en la Universidad, habían traído a Dussel. El filosofo proponía que nosotros eramos los encargados de elaborar una nueva teoría sobre América y sus pueblos originarios nosotros, los mestizos? ¿y en la academia? en esa academia donde ni si quiera tenemos un ramo de literatura indígena? Por favor!  En mi opinión posicionarnos como los sujetos que somos (siendo realistas) y comenzar a dialogar desde nuestra experiencia, memoria  y patrimonio puede ser una manera de educar para dejar de escuchar a la gente decir que esta naciendo siempre y poder escuchar por fin que la gente está creciendo. 

sábado, 27 de enero de 2018

Los ascensos en solitario

Hace unos días atrás le pedí a una amiga que me acompañara a subir el cerro San Cristóbal, pero ella no pudo acompañarme porque tenía que trabajar. Tenía muchas ganas de salir, de  recorrer, caminar hasta cansarme y admirar el paisaje al que he llegado, independiente de la ruta. Ella lo sabía y me animo a subir el cerro sola, le pregunté si es que ella lo había hecho alguna vez y me dijo que si, que lo había hecho en bicicleta y que era seguro, así que me animé, tomé una botella de agua, me puse mis zapatillas más cómodas, me puse bloqueador, tomé la 516 hasta Baquedano, atravesé los vendedores de diversión extranjeros y atrayentes, el ruido de la bohemia y llegue a las faldas del cerro, con mucha confianza como si subiera todos los días. Me quedaba poca agua, miré bien el lugar, supuse que había una fuente de agua en algún lado y claro, había una llave que decía "punto de hidratación" al lado de la entrada del funicular. Abrí mi botella, e intente hacer entrar el agua de un chorrito que era para beber directo, entonces una pareja de sujetos masculinos sentados en las gradas bebiendo alcohol me indicó cual era la llave adecuada para llenar la botella, claro, presioné el botón y salió el agua desde arriba con un chorrito delgado y amigable con mi botella. Bien, con mi botella llena de agua y sin miedo comencé a subir, había mucha gente, me sentí segura: bicicletas, deportistas, familias, turistas, parejas y solitarios como proyectando distintas formas, algunos melancolía, otros alegría, otros fortaleza física, en fin. Subí por el camino de tierra, de pronto me encontraba con gente pero yo tenía mi norte clarísimo, la cima, así que caminé derecho a mi ritmo, sudando y sin parar. Llegué arriba cuando faltaban aproximadamente 4 dedos para que cayese el sol y me puse a observar el macizo cordón montañoso del San Ramón, que se veía imponente con ese brillo del atardecer. 
Llegue arriba y al entrar al sector de la virgen me percaté que había solo gente blanca y rubia y algunos chinos, me dió un poco de rabia sentirme invadida por turistas, en un espacio tan íntimo, pero después me relajé y no me importó, y más que rabia, me dio dolor de no ver a ningún habitante de la ciudad relajándose con dicho espectáculo y pensaba en la enajenación que produce el circuito de Santiago. El atardecer estaba maravilloso, el aire estaba un poco más liviano arriba y me sentí tranquila, me sentí en paz conmigo, había subido y no había sido atacada, ni me faltó nada, así que no había nada que temer. Entonces, cerre mis ojos y esperé a que la luz bajase un poco, mientras sentía ese brillo naranjo sobre mi piel y la ciudad rugía allá abajo, con sirenas, motores, ladridos de perros, gritos de personas, de niños, teniendo como sonido de fondo una vibración constante, como un zumbido imparable. Pense en sus rincones más lóbregos, las poblaciones, las oscuridades, la densidad de personas y me sentí feliz de haber escapado de esas sombras con hollín y poder mirar con eses seres que habían viajado de tan lejos para sentir lo mismo que yo sentía en ese momento, entonces bajando el sol todos guardaron silencio. El sol comenzó a hincharse y definirse, se podía mirar la bola ardiendo en el horizonte mientras se agrandaba debido a un efecto visual que no comprendo, ni sé como se llama, refracción de la luz, tal vez. La gente que estaba arriba me miraba, se notaba que yo era la unica chilena allí, y me puse a pensar en que pensarían ellos de mi, me tendrían miedo? estarían asombrados de verme sola o tal vez y es lo más probable, les era indiferente. Entonces me imaginé, como un ser sin género, saliendo de un mar turbulento para llegar una isla observar el paisaje, para luego volver a ingresar a las profundidades del mundo subterraneo. Vibrando fuertemente con la energía de ese lugar. Me sentí muy extraña, bajé casi corriendo, mientras anochecía, apretando mi botella y relajándome, diciéndome, convenciéndome que ya nada malo podría pasar. Llegué a Baquedano, todavía un poco extasiada de todo lo vivido. Tomé una micro, llegue a mi casa y me puse a tejer, me comí un pan tostado con mantequilla y mermelada, prendí mi computador para ver si había alguien con quien conversar en línea.

martes, 16 de enero de 2018

Maternidad

Desde que soy pequeña que he dudado de mi instinto maternal. Es que no es una cosa con la que sueñe. Jamás me he visto teniendo una casa con muchas habitaciones para mis hijos. Todo lo contrario, siempre que pienso en una casa con suerte tiene mi habitación y otra para visitas, una cocina cálida y posiblemente acompañada de una persona que se halla cruzado en mi camino y que quiera vivir de manera similar a la mía. Hay un personaje en una de las películas de Miyazaki, es una mujer que vive en el campo, y que vive con una muchacha que tiene el rostro manchado, en los Cuentos de Terramar. Creo que esta mujer representa mi idea de la meternidad, definitivamente no deseo traer hijos al mundo, pero quizás, sí cuidando de alguno. En fin, hay de todo en el mundo, de mi madre en algunas circunstancias sentí esa sensación de que ella era mi enemiga, no coincidíamos, peleabamos, por más que yo hablase con ella, no podía ir en contra de sus disiones, si yo vivía en su hogar. Entonces, decidí volar. Emigre, volé y le debo a tanta gente lo que soy, el amor me ha traído hermosos seres, hermosas personas.  
Aun asi, la existencia de todos los seres humanes, es tan complicada, todos sufrimos y yo, simplemente no quiero traer personas a sufrir, creo que somos un lastre para este planeta y no! no quiero traer hijos a este mundo a que sean exclavos. Que desdicha taer sujetos a sufrir, a llorar. Me basta con ver todas las injusticias día a día. Me basta con sentir impotencia, me basta con no bastarme ni a mi misma, me basta con sentirme pasada a llevar cada día, cada vez, en cada momento. Si abriera un poco más la boca, si hablase lo que de verdad debería hablar y con quien corresponde todos los conflictos se arreglarían de mejor forma, y dejaría de ser una persona non grata. Hablar lo que me molesta, en el momento indicado. Pero me cuesta tanto procesar una información, alguien me esta hablando en el momento una cosa importante y no soy capaz de poder elaborar una respuesta hasta pasado mucho rato. Y finalmente me quedo con la sensación de angustia de dolor en el corazón, de haber perdido, de haberme dejado aplastar. 

Pero eso va a cambiar, con la práctica, finalmente no es que queramos ser fuertes y lo decidamos, es que la vida nos obliga a serlo, para sobrevivir.

jueves, 11 de enero de 2018

Los pequeños detalles y el deseo de victoria

Los pequeños detalles son los que hacen la diferencia. Tipica frase que se repite en la boca de todos, pero no hay nada más cierto. Realizar satisfactoriamente los pequeños detalles, nos ayuda a saber que las empresas grandes también son realizables. Los pequeños detalles y su concreción son el hálito de las grandes obras. 

Así que hoy sólo me esforzaré porque el día de mañana, sea perfecto. Esa es mi misión. Poder concretar de manera exitosa la tarea. A veces pienso en grande, pero sólo pienso, y llego a creer que son tareas gigantes y sí, lo son, y completamente realizables, pero el problema está en dejar de lado las ansiedades y los miedos. También pasa que me  acontece algo particular, me "creo demasiado el cuento", o me "agrando".  Esto se denota  cuando una persona quiere lograr una misión, pero no se enfrenta al arte de las cosas, es decir, a los pequeños detalles, siendo incapaz de poder alcanzar la grandeza, porque ha descuidado los detalles del día a día, y se jacta diciendo que ha realizado algo, cuando en el fondo, lo ha completado nada. Creo que eso me pasa seguido, o tal vez soy demasiado autoexigente.

Pero, insisto, es  el paso a paso, la única forma en que se puede llegar a la sima, no podemos quedarnos abajo pensando en cómo será la sima, debemos ir moviendo los pies de acuerdo a nuestras capacidades, paso a paso para poder llegar. Pedir agua en el camino, solo es propicio cuando a quien se le pide agua viene con las manos llenas. De otra forma, estarías despojando a otro ser, de sus herramientas. Aunque hay seres que disfrutan más del relajo que de la autosuperación constante, lo que no está mal, sin embargo no es lo que buscamos y lo que buscamos es la excelencia. 

Camino a las alturas, son muchos los que se quedan atrás. Son muchos los que no avanzan y prefieren quedarse mirando el paisaje. Exigencia! o autoexigencia? Quizás encontrar un maestro? La tradición nos dice que la mejor forma de aprender a realizar una labor, es encontrando un maestro que ya ha realizado el camino con anterioridad y pueda ayudarnos a continuar nuestros pasos de manera victoriosa. 


miércoles, 3 de enero de 2018

Facebook

Hace un rato pensaba en lo cómodo que me parece facebook como plataforma de expresión. Antes de que existiera facebook, me las rebuscaba mucho entre las distintas páginas sociales para poder crear una imagen de mí de acuerdo a lo que yo deseaba proyectar. Utilice Flickr, fotologs, Blogspot, Tumblr, pero creo que facebook supera todo, porque puedes subir videos instantáneos como en Instagram, puedes subir fotos, puedes publicar textos, eventos, funpage de cuánta variedad de emprendimientos surjan. Es una plataforma muy completa, y además, atrapante! Cuánto tiempo podemos pasar mirando la pantalla bajando imágenes sin cesar, esperando que lo que no hemos visto nos parezca interesante y claro, como no, si en ella se mezclan realidad, virtualidad, personas, vidas privadas, culturas, comunidades, marketing, negocios, educación, literatura, cine, comida, animales... Sería una lista inagotable de razones por las que llegamos a facebook buscando información, pero lo que creo y siento, es que de alguna forma, esa página, nos está quitando las ganas de crear por crear! Quisiera a veces dejar de tenerla, pero, el mundo sucede en facebook, todo pasa mediante esa página y me imagino que si no tienes facebook, luego te transformas en una persona poco confiable.  La vida transcurre en ese espacio, cómo alejarse de él? A veces siento que es casi como mi enemigo, y en otras ocasiones me facilita demasiado la vida, siento que la vida pasa y yo me la paso mirando la pantalla y quisiera hacer tantas cosas que termino dejándolas para otro momento porque estoy pegada a la pantalla esperando y esperando no sé qué cosa. Que llegue mi príncipe azul a rescatarme? Ponerme pronto a velar por mi salud? Poder vivir mis propias aventuras?

Quisiera que llegase el bendito día en el que  pueda decir, No, sabes, no tengo facebook.