lunes, 25 de junio de 2018

Conversar

Llevo más de tres horas conectada a internet sin tener nada que hacer en el computador, pero con mi pieza llena de desorden. No tengo con quien hablar mucho, soy una persona buena para conversar, pero sólo cuando me siento en confianza, hoy el trabajo estuvo bueno, pero no hablé tanto. Yo creo que por eso no me dediqué a la escritura, porque para mi escribir es como una suerte de desahogo. Vi en mi facebook cierto meme que me llamó la atención, entonces me puse a escribir respondiendo las preguntas, pero luego me di cuenta que yo debía responder si alguien me indicaba que respondiera alguna de las preguntas que aparecían allí. Una cosa de gente ociosa y sin tiempo como yo, que no tengo hijos y que solo trabajo, no pienso, no estudio, no hago nada a parte de trabajar e intentar hacer mi vida un poco más satisfactoria de acuerdo a lo que me han enseñado, pero mi naturaleza me indica que debo hacer otra cosa, entonces tengo una lucha constante en mi ser sobre los sueños y las metas y el amor y esas cosas que están tan normadas en la actualidad y que yo ni siquiera logro comprender, porque no tengo ganas ni de hacer dinero, ni de tener más ropa, ni de nada, a veces solo quisiera morir, pero como sé que no me voy a matar nunca, trato de hacer las cosas lo mejor que puedo, ya cansada un poco hasta de los discursos políticos. Menos mal que dejé de estudiar literatura y ya no me tengo que posicionar obligatoriamente frente a un hecho ficticio.
No he podido terminar esa fastidiosa carrera que se me ocurrió estudiar cuando niña, porque... simplemente me he dado cuenta que me carga posicionarme politicamente, porque generalmente cuando uno sostiene una postura politica debe mostrar cierta congruencia con sus ideas, lo que en el mundo de hoy, me parece una total falacia. Yo intento, pero no puedo, por ejemplo. Intenté ser vegana, pero, el bajo consumo de calcio hizo que mis huesos se pusieran débiles, teniendo que tomar leche para introducir calcio a mi cuerpo y poder mantener mi bienestar. Mi alimentación entonces no está libre de crueldad animal. Me encantan todos los discursos disidentes, no sé por qué, me gustan todas las cosas que hablan de una libertad que no atente contra otros seres. Esa libertad tan bella libre de culpas que no nos deja la religión, por ejemplo, o las doctrinas políticas.
Esta forma mía de no abanderarme por nada me hace sentir mediocre... pero también pienso, que no puedo hablar así de mi misma, que debo cambiar el lenguaje con el que me refiero a mi propio ser... Entonces hay demasiados conflictos por resolver si comienzo a interesarme por la ruta de las ideas. Porque la ciencia no me agrada, porque soy tan egocéntrica que podría estar hablando de mí todo el día, escribiendo de mí y contando cada cosa que me pasa, cada cosa que siento, cada cosa que veo y las sensaciones que me producen. Yo estaría buena para un experimento de laboratorio.
Me trato mal generalmente, me digo: tonta, irresponsable, idiota, mala hija, mala humana, mala mujer, mala feminista, mala anarquista, mala cristiana, mala para el yoga, mala para cuidar mi salud, mala para tomar agua, mala, mala, mala. Mala amante, mala madre... Mala.
Entonces, llega el feminismo diciendome que todo lo que yo pienso de manera negativa sobre mi, tiene que ver con un machismo feroz que tiene suyugada la inteligencia y el actuar de la mujer latinoamericana, cuya función se autoreduce a trabajar para el hogar, marido y/o estado. Luego el concepto de trabajar para la realización propia, yo estoy cerca de los 30 años y a mi edad con suerte he ganado asi tantito de dinero... estoy acostumbrada a vivir en la pobreza, no quiero, no quiero que me exploten, no quiero ser explotada. creo que trabajo lo suficiente, lavando, ordenando y entregando mi tiempo a una empresa, cuidando a un gato... haciendome comida. Mantenerme con vida para lo único que hoy sirvo de utilidad es para ayudar al estado de las cosas a mantener su omeostasis, pero que sucede si... yo quisiera... yo quisiera ver la luz. Mi discurso es completamente depresivo. Entonces la muerte se presenta como una salida... pero no... aun no soy capaz de acabar con mi vida. No se si lo sea en algun momento. Creo por mis condiciones hoy en día, que vivo en la miseria, vivo en la miseria no porque sea pobre, sino porque vivo en soledad, no hay nadie a quien aferrarme en las noches, sólo soy de utilidad para una empresa. ni para mi padre, ni para mi madre, sólo soy una carga emocional, porque no les he dado ninguna alegría desde hace ya más de 10 años. Y hoy no tengo a nadie con quien hablar, no quiero psicólogos, no quiero psiquiatras. Sólo quisiera desaparecer, ahora. Y que esto se acabe para siempre. oH! Pero tengo todos esos sueños de grandeza en mi cabeza. todos esos delirios que me llenaron de ilusiones, pero... pero.. pero.... qué pasó. Cada vez me es más dificil poner los pies sobre la tierra, quisiera que llegue un punto en que pudiera hacerlo, he vagado tanto, he buscado tanto, mi tranquilidad y cuando al fin, he llegado al extremo de la soledad, cuando he llegado a un lugar donde nadie me conoce, entonces...en plena soledad de mi existencia, me doy cuenta de lo poco que valgo y de lo inútil de mis sueños. Y más que mi vida sea una búsqueda de valores perdidos en un mundo degradado, mi vida es, la búsqueda de un ideal económico en un mundo donde es imposible encontrarlo. Uno porque soy latinoamericana, de baja estatura, tengo mi piel lacerada por el acné, no tengo dinero para dedicarme por completo al estudio. Tuve que irme de mi casa muy pequeña por abusos hacia mi persona, luego las personas a las que me he acercado, también me han abusado y ahora si quiero escapar de todos esos abusos me encuentro con los abusos laborales y con esa gran pared que me impide pasar más allá, porque no tengo trabajo adecuado, tengo demasiado tiempo libre, pero no tengo dinero. Y si tuviera dinero, tendría muy poco tiempo libre para hacer lo que me gusta, porque claro está lo que me gusta no es remunerado. Entonces me desanimo, porque no hay ingresos.  Sigo odiando personas, por sus ofensas, pero tal vez, no son ellos los que me han ofendido, sino que la misma vida se ha ensañado con todos los que estamos en esta misma condicion casi de esclavos, sin movilidad... sin un peso en los bolsillos... así, amando el arte y sobreviviendo en libertad. Una libertad cubierta de depresión y desesperanza. Pero al fin y al cabo, una libertad.